
En un contexto donde las problemáticas ambientales suelen quedar relegadas o invisibilizadas, “Una canción para mi tierra” irrumpe como un grito colectivo nacido desde lo más profundo: las aulas rurales. El documental dirigido por Mauricio Albornoz Iniesta pone en escena una historia real que combina arte, infancia y resistencia frente a uno de los conflictos más urgentes del modelo productivo: el uso de agroquímicos cerca de escuelas.

































