
Investigadores del CONICET desarrolla un método económico para eliminar arsénico y nitratos del agua
Redacción
El avance, publicado en la revista científica Waste and Biomass Valorization, se basa en el uso de carbón vegetal tratado química y térmicamente, capaz de reducir en más de un 50% la concentración de estos contaminantes.
Agua potable y economía circular: dos problemas, una solución
El proyecto no solo apunta a resolver un problema crítico de acceso al agua potable en comunidades vulnerables, sino que también propone una alternativa para reutilizar residuos industriales y urbanos.
Argentina produce anualmente grandes volúmenes de biomasa vegetal —cáscaras de semillas de girasol, hojas y ramas de poda, entre otros subproductos— que suelen considerarse desechos. Sin embargo, esta materia orgánica conserva un alto valor energético y químico que puede aprovecharse para producir carbón vegetal, un material con gran capacidad de adsorción de contaminantes.

Cómo funciona el método para eliminar arsénico y nitrato del agua
El grupo liderado por el investigador Pablo Arnal ya había demostrado la eficacia del carbón vegetal para remover contaminantes catiónicos (iones de carga positiva, como metales pesados o agroquímicos).
El nuevo desafío fue comprobar si, modificando la superficie del carbón, también podía capturar contaminantes aniónicos (iones de carga negativa), como el arsénico y los nitratos.
Para ello, los investigadores:
1-Produjeron carbón vegetal en un reactor químico sencillo y económico, diseñado en 2021. El dispositivo, construido con materiales básicos como latas de conserva y tubos de chimenea, permite obtener carbón de forma rápida y a bajo costo.
2- Trataron la superficie del carbón con ácido nítrico y luego lo sometieron a un proceso térmico a 800 °C, lo que reordenó los átomos y generó nuevos enlaces químicos.
3- Este tratamiento creó puntos de anclaje superficiales, capaces de fijar contaminantes aniónicos y retenerlos eficazmente.
El resultado: una reducción de hasta 55% en la concentración de nitratos en las pruebas realizadas.
Impacto social, científico e industrial
El avance tiene múltiples implicancias:
*Impacto social: ofrece una solución accesible para comunidades con problemas de acceso al agua potable, mediante filtros con pastillas de carbón tratado aplicables a tanques o cisternas.
*Impacto científico: abre nuevas líneas de investigación sobre el uso del carbón vegetal no solo como descontaminante, sino también en áreas como el almacenamiento de energía.
*Impacto industrial: convierte residuos en materia prima valiosa, reduciendo costos de descarte y generando oportunidades en el marco de la economía circular.
“El método es rentable, sencillo y eficaz. Además, reutiliza residuos industriales o urbanos, lo que genera un impacto ambiental positivo”, destacó Arnal.
Un paso hacia la sostenibilidad
La innovación del CONICET demuestra cómo la ciencia aplicada puede transformar residuos en soluciones para problemas críticos como la contaminación del agua.
Con pruebas a mayor escala, esta tecnología podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de miles de personas, al tiempo que impulsa la sostenibilidad ambiental y la competitividad industrial.


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