Descubren en el Domuyo una planta que no existe en ningún otro lugar del mundo

Botánicos de la UBA y el Conicet describieron una especie de planta endémica de los macizos del Domuyo y el Wayle. Crece entre 2.550 y 2.900 metros de altura, entre piedra volcánica, viento y nieve.
Curiosidades08/10/2026RedacciónRedacción

En las laderas volcánicas del norte neuquino, donde el viento no da tregua y la nieve tapa todo buena parte del año, crece una planta que hasta hace poco no tenía nombre. Se llama Leucheria melorum, es nueva para la ciencia y, por lo que se sabe hasta ahora, no existe en ningún otro lugar del planeta.

La especie fue descripta por los botánicos Juan Felipe Horton y Pablo Picca, del Laboratorio de Sistemática y Biología Reproductiva de Plantas Vasculares del Instituto de Micología y Botánica (Inmibo), que depende de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet. El trabajo se publicó el 17 de septiembre en la revista científica Phytotaxa y está disponible gratis.

Un cojín lanudo a casi 3.000 metros

Hasta ahora, Leucheria melorum solo se encontró en dos lugares: el macizo del Domuyo, conocido como "el techo de la Patagonia", y el del Wayle, también en el norte de Neuquén. Vive en ambientes volcánicos de alta montaña, entre 2.550 y 2.900 metros sobre el nivel del mar.

Según la descripción científica, crece en forma de cojín, con rosetas de hojas muy apretadas y cubiertas de una lana densa. Sus tallos subterráneos quedan protegidos por las hojas viejas, que no se caen, y sus flores van del blanco al rosado. Esa forma compacta no es casual: es una de las estrategias típicas de las plantas de alta montaña para soportar el viento fuerte, el frío, las nevadas y la radiación solar intensa.

Pertenece a la familia de las asteráceas, la misma de las margaritas y los girasoles, y al género Leucheria, que tiene varias especies en los Andes de Argentina y Chile. Además de describirla en detalle, el estudio incluye ilustraciones, una clave para distinguirla de sus parientes más cercanos y una evaluación preliminar de su estado de conservación según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Ciencia en áreas protegidas

La investigación se hizo con autorización de la Dirección General de Áreas Naturales Protegidas de Neuquén, que otorga permisos a centros científicos para trabajar en el territorio. El equipo recolectó ejemplares para herbario y estudió sus características hasta poder describirla formalmente como especie nueva.

Desde el Gobierno provincial, la ministra Leticia Esteves destacó la relación entre las áreas protegidas y la ciencia.

No es el primer hallazgo en la zona

El Domuyo ya había dado sorpresas. En 2025 se presentó Hyalella domuyo, un pequeño crustáceo de agua dulce que solo vive en el arroyo termal Aguas Calientes, dentro del área natural protegida. Ahora se suma una planta de altura.

Los dos casos muestran algo que los especialistas repiten: aunque parezcan conocidos, los ambientes extremos de la cordillera neuquina siguen guardando especies que nadie había descripto. Conocerlas es el primer paso para poder cuidarlas.


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