
El nuevo informe sobre recursos hídricos de la Organización Meteorológica Mundial revela que el 36% de la superficie de las cuencas del planeta registró caudales inferiores a lo normal durante 2025. Pero la señal más preocupante va más allá de un solo año: disminuyen las reservas de agua dulce, los glaciares siguen perdiendo hielo y desde hace siete años predominan los caudales anormales.












