La economía basada en la exportación de materias primas y alimentos genera riqueza inmediata, pero compromete el futuro: el uso intensivo de agua y la degradación de la tierra ponen en riesgo la sustentabilidad y la vida de las comunidades.
Testimonios sobre contaminación, crisis hídrica y efectos en la salud vuelven a poner en discusión el modelo extractivo en la cordillera. La experiencia de Chile aparece como advertencia sobre los costos sociales y ambientales de la actividad minera.
Cada 22 de marzo, en el marco del Día Mundial del Agua impulsado por la Organización de las Naciones Unidas, el foco global vuelve a posarse sobre un recurso que, aunque esencial, sigue siendo gestionado con fuertes desigualdades: el agua dulce. Nada que festejar.
El desembarco de Mekorot en Neuquén, bajo la fachada de un plan maestro hídrico, pone en riesgo la soberanía provincial sobre el agua y abre la puerta a la injerencia de una empresa estatal israelí denunciada por prácticas de apartheid hídrico en Palestina. El acuerdo, firmado con total opacidad, entrega datos estratégicos y control sobre el recurso más vital de la provincia a intereses extranjeros, en un contexto de crisis climática y avance extractivista.
La actividad, organizada por la Secretaría de Ambiente de Neuquén y la UNCo, permitió evaluar la calidad del agua a través de macroinvertebrados acuáticos y fomentar la conciencia sobre la biodiversidad de los ecosistemas fluviales.
La Facultad de Ciencias Agrarias (FACA) de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) anunció su participación en la organización de las II Jornadas Patagónicas del Agua, un evento interinstitucional que se realizará en octubre del presente año en la localidad de Chos Malal.
América Latina concentra más de un tercio del agua dulce del planeta pero 330 millones de personas viven sin saneamiento seguro. El Banco Mundial lanzó una iniciativa global para que el agua deje de ser tratada solo como un servicio público y pase a discutirse como insumo económico estratégico. Argentina llega a esa discusión con cuencas en emergencia, una provincia productora de hidrocarburos atravesando el año hidrológico más seco del siglo, y un debate público que sigue mirando para otro lado.
El reporte anual de la GFMR sitúa al venteo y la quema rutinaria mundial en su nivel más alto desde 2019 —167.000 millones de m³ de gas, con un valor desperdiciado de USD 54.000 millones—, pero ubica a Argentina entre los cuatro países que en 2025 lograron reducir el flaring. El informe atribuye la mejora a obras específicas de la cuenca: el Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner) y la ampliación de la planta de tratamiento de Tratayén.
La concejala del FIT señaló que el proyecto original de mensura omitía un sector lindante con una cancha de golf privada. Tras el reclamo de la Multisectorial por el Parque, el despacho fue modificado y se reconoció que resta tratar la delimitación de esas tierras.
Más de 50 organizaciones sindicales, sociales, campesinas, religiosas, académicas y políticas conformaron un espacio de resistencia en la provincia para oponerse a la derogación de la Ley Nacional 26.737. Denuncian que la iniciativa oficial abre la puerta a la extranjerización del territorio, compromete recursos estratégicos y profundiza conflictos históricos.
La administración Trump ha desmantelado una protección crucial para las especies en peligro de extinción, eliminando restricciones que protegían hábitats esenciales. Esta decisión suprime regulaciones que penalizaban la alteración de áreas vitales para la fauna amenazada, desvinculando los cambios en el uso del suelo de sus impactos en los ecosistemas.
En un descubrimiento sin precedentes, científicos han documentado a pumas en la Patagonia argentina capturando salmones Chinook en el río Caterina, un comportamiento que redefine la interacción entre especies en esta región remota. Este fenómeno ilustra cómo la introducción de una especie invasora influye en los hábitos alimentarios de grandes depredadores. Ciencias
Una nueva investigación confirma la contaminación con aluminio, cobre, arsénico, cadmio y manganeso en la zona de la mina Veladero, propiedad de las multinacionales Barrick Gold y Shandong Gold. La Asamblea de Jáchal denuncia la complicidad de los gobiernos municipal, provincial y nacional. Contabilizaron nueve derrames químicos contaminantes. “Se nos niega el derecho a la justicia y el derecho humano al agua”, afirman.