Bosques en retirada: Sudamérica lidera la pérdida mundial y la meta climática de 2030 se aleja

Un nuevo informe de Naciones Unidas reveló que la región perdió 41 millones de hectáreas de bosques entre 2015 y 2025, con más de diez millones de bosques primarios entre las áreas arrasadas. La financiación global para conservación cubre menos de un tercio de lo necesario y, en Argentina, la deforestación del norte creció un 40% durante el último año.
Cambio Climático16/06/2026RedacciónRedacción

Los bosques del mundo se siguen perdiendo a un ritmo que la diplomacia climática internacional no logra revertir. Y Sudamérica es la región que más superficie boscosa cedió en la última década, según el informe más reciente de Naciones Unidas, presentado el 11 de mayo de 2026 durante el Foro de la ONU sobre los Bosques en Nueva York.

El Informe sobre los Objetivos Forestales Mundiales 2026 (Global Forest Goals Report 2026) evalúa el avance de los seis Objetivos Forestales Mundiales y de las 26 metas asociadas del Plan Estratégico de las Naciones Unidas para los Bosques 2017-2030. Su conclusión central es contundente: el progreso existe, pero es insuficiente para detener la deforestación en el plazo comprometido a nivel internacional.

Sudamérica, en el centro del retroceso

Entre 2015 y 2025, la superficie forestal sudamericana se redujo un 4,61%, el porcentaje más alto entre todas las regiones del planeta. En cifras absolutas, la región perdió cerca de 41 millones de hectáreas en la década, con un promedio anual de 4,10 millones. Más de diez millones de esas hectáreas correspondían a bosques primarios: ecosistemas antiguos cuya regeneración es imposible en escalas humanas y que cumplen funciones críticas en la biodiversidad, el almacenamiento de carbono y la regulación del clima.

África aparece en segundo lugar, con una caída del 4,28% y una pérdida promedio de 2,96 millones de hectáreas anuales. Asia, Europa y Oceanía, en cambio, registraron ganancias netas de superficie forestal en el mismo período: 1,62 millones, 1,43 millones y 140.000 hectáreas anuales, respectivamente.

A escala global, el balance neto fue una pérdida de más de 40 millones de hectáreas en la década, equivalente a un ritmo anual de 4,12 millones. Es un valor superior al del período 2000-2015, cuando se perdían 3,68 millones de hectáreas por año, aunque sustancialmente menor al del siglo XX, cuando entre 1900 y 2000 desaparecían 10,7 millones de hectáreas anuales.

Solo 7 de 26 metas están encaminadas

El informe distingue tres categorías en su evaluación: siete metas se consideran ampliamente cumplidas, 17 están parcialmente alcanzadas y dos quedaron claramente fuera de plazo. Las dos rezagadas no son menores: el aumento de la superficie forestal mundial en un 3% para 2030 y la erradicación de la pobreza extrema entre las poblaciones que dependen de los bosques.

En el prólogo del documento, el Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió que los bosques enfrentan amenazas derivadas de "la deforestación, el aumento de las temperaturas, la incertidumbre económica y las divisiones geopolíticas". Esa combinación, según el informe, explica por qué los compromisos políticos no se traducen en resultados sobre el terreno.

La brecha financiera

Uno de los datos más reveladores del documento es la magnitud del déficit de inversión. En 2023, la financiación mundial destinada a la gestión forestal sostenible alcanzó los 84.000 millones de dólares. Las estimaciones del organismo indican que, para alcanzar las metas de 2030, se necesitarían unos 300.000 millones de dólares anuales: más del triple del esfuerzo actual.

A esa brecha se suma una señal preocupante para la regulación climática global. En 2023, el sumidero global de carbono terrestre cayó a su nivel más bajo en dos décadas. Es decir, la capacidad de los ecosistemas naturales para absorber emisiones de gases de efecto invernadero estaría reduciéndose, lo que retroalimenta el calentamiento global y, a su vez, la presión sobre los bosques.

Las causas, conocidas

El documento de la ONU identifica como principal motor de la deforestación a la expansión agrícola, en particular la agricultura industrial y la producción de materias primas. A ese factor estructural se suman la construcción de carreteras, los cambios en el uso del suelo, la degradación forestal, los incendios, las plagas y la tala ilegal. El cambio climático, además, agrava las presiones sobre los bosques en regiones donde la deforestación ya se había estabilizado, complicando las estrategias de gestión.

Éliane Ubalijoro, directora ejecutiva de Landscape Alliance —el nuevo nombre operativo del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y del Centro Internacional de Investigación Agroforestal (ICRAF)—, sintetizó el cuadro con una pregunta política: sabemos qué hacer, dijo, pero está por verse si existe la voluntad de hacerlo.

multimedia.normal.b7accc5770a61367.bm9ybWFsLndlYnA=

Argentina: el norte se desmonta y arde

El cuadro regional cobra densidad cuando se mira la situación argentina. Según el Informe Anual 2025 "Deforestación en el norte de Argentina", elaborado por Greenpeace a partir de imágenes satelitales, durante 2025 se perdieron 210.702 hectáreas de bosques nativos en las cuatro provincias del norte argentino: Santiago del Estero, Chaco, Salta y Formosa. La cifra representa un aumento del 40% respecto del año anterior, cuando se habían contabilizado 149.649 hectáreas.

Del total relevado, 94.204 hectáreas correspondieron a desmontes y 116.498 a incendios forestales. La distribución provincial muestra a Santiago del Estero como la jurisdicción más afectada por la actividad de topadoras, con 51.149 hectáreas, seguida por Chaco (16.872), Salta (15.129) y Formosa (11.059). En el caso santiagueño, la organización ambientalista señaló que el 80% de los desmontes se concretó en zonas donde la Ley Nacional de Bosques (26.331) los prohíbe.

El territorio relevado integra el Gran Chaco sudamericano, el segundo ecosistema forestal más grande del subcontinente después de la Amazonía, y concentra aproximadamente el 75% de los desmontes del país.

Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, advirtió sobre los intentos oficiales y provinciales de flexibilizar la Ley de Bosques en plena escalada del fenómeno. Argentina, recordó, asumió en la COP26 de Glasgow el compromiso de alcanzar la Deforestación Cero para 2030, ratificado posteriormente en el marco de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Una señal positiva desde la COP30

El propio informe de la ONU rescata un avance reciente: el Tropical Forest Forever Facility (TFFF), lanzado por Brasil durante la COP30 de 2025, ya logró asegurar 6.700 millones de dólares en capital de patrocinadores. El mecanismo, basado en incentivos económicos a los países que conservan sus bosques tropicales, se presenta como modelo replicable de financiación climática.

Es, hasta ahora, una de las pocas iniciativas concretas a escala que apuntan a cerrar la brecha entre los compromisos asumidos en las cumbres climáticas y la disponibilidad efectiva de recursos para sostener la conservación.

El reloj corre

Faltan menos de cinco años para 2030. Y aunque la pérdida neta global de bosques es menor a la de fines del siglo pasado, la dinámica de la última década expone una verdad incómoda: las declaraciones de las cumbres climáticas no se sostienen sin financiación adecuada, sin gobernanza territorial fuerte y sin políticas que reduzcan la presión de la expansión agropecuaria sobre los bosques nativos.

Para Sudamérica —y para Argentina dentro de ella—, la cuenta regresiva ya está en marcha. Y los números del último informe de la ONU indican que el rumbo todavía no se modificó.


Fuentes

  • Global Forest Goals Report 2026, Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques, presentado el 11 de mayo de 2026 en Nueva York.
  • Noticias ONU, "Sudamérica registró la mayor pérdida de bosques del planeta en la última década" (news.un.org, 11/05/2026).
  • Informe Anual 2025 "Deforestación en el norte de Argentina", Greenpeace Argentina (febrero de 2026).
  • Declaraciones de António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas (prólogo del informe).
  • Declaraciones de Éliane Ubalijoro, directora ejecutiva de Landscape Alliance (ex CIFOR-ICRAF).
  • Declaraciones de Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina.
Te puede interesar
multimedia.normal.8877360afa23778a.bm9ybWFsLndlYnA=

Sudamérica lidera la destrucción forestal mundial: una señal de alerta para la Patagonia

Redacción
Cambio Climático13/05/2026
Los bosques siguen desapareciendo. No al ritmo apocalíptico que se temía en los años noventa, quizá, pero sí a un nivel preocupante, impulsado por la agricultura y la urbanización y agravado por el cambio climático. Sudamérica registró la mayor pérdida neta del planeta en la última década y, pese a años de compromisos internacionales, la ONU advierte que el mundo sigue lejos de detener y revertir la deforestación para 2030.
Antartida

Nuevo estudio advierte que la Península Antártica enfrenta daños irreversibles sin recortes rápidos de emisiones

Redacción
Cambio Climático22/02/2026
Un nuevo estudio que modela los escenarios del mejor y peor futuro para la Península Antártica advierte que las decisiones tomadas en esta década determinarán el destino de la Antártida durante siglos, y que solo reducciones agresivas de emisiones pueden prevenir transformaciones catastróficas e irreversibles en una de las regiones más vulnerables del planeta.
Lo más visto
UNA CANCIÓN PARA MI TIERRA | TRAILER

Una canción para mi tierra: cuando la música se vuelve denuncia

Redacción
Contaminación04/05/2026
En un contexto donde las problemáticas ambientales suelen quedar relegadas o invisibilizadas, “Una canción para mi tierra” irrumpe como un grito colectivo nacido desde lo más profundo: las aulas rurales. El documental dirigido por Mauricio Albornoz Iniesta pone en escena una historia real que combina arte, infancia y resistencia frente a uno de los conflictos más urgentes del modelo productivo: el uso de agroquímicos cerca de escuelas.
multimedia.normal.8877360afa23778a.bm9ybWFsLndlYnA=

Sudamérica lidera la destrucción forestal mundial: una señal de alerta para la Patagonia

Redacción
Cambio Climático13/05/2026
Los bosques siguen desapareciendo. No al ritmo apocalíptico que se temía en los años noventa, quizá, pero sí a un nivel preocupante, impulsado por la agricultura y la urbanización y agravado por el cambio climático. Sudamérica registró la mayor pérdida neta del planeta en la última década y, pese a años de compromisos internacionales, la ONU advierte que el mundo sigue lejos de detener y revertir la deforestación para 2030.