La economía basada en la exportación de materias primas y alimentos genera riqueza inmediata, pero compromete el futuro: el uso intensivo de agua y la degradación de la tierra ponen en riesgo la sustentabilidad y la vida de las comunidades.
El organismo inició una nueva etapa de manejo de especies exóticas invasoras en la zona de Queñi. Las tareas forman parte del Proyecto Huemul y buscan recuperar ambientes clave para una de las especies más amenazadas de la Patagonia.
Un nuevo informe de Naciones Unidas reveló que la región perdió 41 millones de hectáreas de bosques entre 2015 y 2025, con más de diez millones de bosques primarios entre las áreas arrasadas. La financiación global para conservación cubre menos de un tercio de lo necesario y, en Argentina, la deforestación del norte creció un 40% durante el último año.
Un estudio de las universidades de Leiden y Oxford concluyó que el sector de mayor consumo de la población mundial provoca un impacto ambiental cuyo costo económico supera, incluso en sus estimaciones más conservadoras, los recursos que la comunidad internacional prevé destinar a combatir el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Un informe global de UNICEF vuelve a poner en el centro una evidencia incómoda: la crisis ambiental no es un problema del futuro, sino una amenaza sanitaria actual para millones de niños. Aire contaminado, agua insegura, plomo en sangre, sequías, inundaciones y pobreza alimentaria forman parte de una misma trama que golpea primero a quienes menos responsabilidad tienen: la infancia.
El Gobierno provincial dispuso telemetría constante, un perímetro de seguridad de dos kilómetros y el monitoreo sísmico del SEGEMAR. El fenómeno se ubica a más de 40 kilómetros de Rincón de los Sauces y, por ahora, no representa riesgo para poblaciones cercanas ni yacimientos.
El estudio de científicas del CONICET destaca la relevancia de los restos fósiles preservados en el registro geológico como una fuente clave para entender la evolución temprana de las distintas familias de plantas con flores.
La economía basada en la exportación de materias primas y alimentos genera riqueza inmediata, pero compromete el futuro: el uso intensivo de agua y la degradación de la tierra ponen en riesgo la sustentabilidad y la vida de las comunidades.
América Latina concentra más de un tercio del agua dulce del planeta pero 330 millones de personas viven sin saneamiento seguro. El Banco Mundial lanzó una iniciativa global para que el agua deje de ser tratada solo como un servicio público y pase a discutirse como insumo económico estratégico. Argentina llega a esa discusión con cuencas en emergencia, una provincia productora de hidrocarburos atravesando el año hidrológico más seco del siglo, y un debate público que sigue mirando para otro lado.