
La geografía de bardas, el crecimiento urbano y la forma en que el agua escurre hacia las zonas bajas convierten a las tormentas intensas en un desafío permanente para la capital neuquina. Mientras las lluvias vuelven a poner el tema en agenda, la Provincia avanza con una ampliación clave del sistema pluvioaluvional del oeste por más de $24.000 millones.











